La Era Acuario

Acuario, el Gran Aguador que limpia las cloacas del mundo real
La Era Acuario ha traído la apertura de la kabalá

La kabalá ha estado oculta durante miles de años. Se escribió en hebreo y arameo y, el hecho de que estos conocimientos estuvieran guardados bajo idiomas desconocidos para la mayoría de la población occidental, redujo, en la práctica, su estudio a los altos círculos rabínicos durante cientos de años.

Pero no sólo fue una cuestión de idioma. Los propios kabalistas fueron los primeros interesados en no compartir estos conocimientos con no iniciados – rasgo común habido en todos los saberes esotéricos u ocultos – no tanto porque quisieran guardar esos saberes para sí, sino porque la vulneración del secreto estaba castigado con la pena de muerte. Y, de hecho, hay varios esotéricos y/o kabalistas, que murieron, se dice, de forma precipitada por haber revelado algunos de estos secretos antes de tiempo.

Sólo a mediados del siglo XIX, como consecuencia de la apertura de los mundos en preparación a la llegada de la nueva ERA – la denominada astrológicamente Era Acuario – se empieza a permitir la apertura de la kabalá a grupos más amplios.

Rabi Yehuda Ashlag

De hecho, el gran cabalista del siglo XX, Rabi Yehuda Ashlag (Baal Ha Sulam) hace el gran esfuerzo de traducir del hebreo el Libro del Zóhar y ampliar su comprensión con sus comentarios, bajándolo en grados para permitir su entendimiento por población no educada en un entorno judío. La kabalá estaba preparada ya para su divulgación global.

También es desde mediados del siglo XIX que se produce el gran auge del esoterismo – que se extiende toda la primera mitad del siglo XX , primero entre las capas altas de la sociedad – a través de las Escuelas Teosóficas creadas en Londres y Nueva York y, luego, abriéndose progresivamente al público en general desde la segunda mitad del siglo XX y, sobre todo, desde la existencia de internet, la red global.

Igualmente, es desde el año 2000 que existe instrucción expresa en todos los entornos kabalísticos, de difundir este conocimiento de forma universal.

La Era Acuario se inició oficialmente con la entrada del planeta Urano, regente de ese signo, en el signo de Aries, el que abre la Rueda del Zodíaco y da origen a cada nuevo ciclo. Esto ocurrió entre los años 2010/2011. El planeta recorrerá los 12 signos del Zodíaco durante 84 años, dando forma y revelando una nueva manera de concebir el mundo, el primer tramo de esta nueva Era acuariana que ha de ser liberadora para la humanidad.

Pero como ningún planeta trabaja solo, desde marzo 2012, además, Neptuno en Piscis está impulsando a la humanidad a llevar a cabo la última fase de la expansión de la conciencia, el despertar de la conciencia general. Son los tránsitos de los planetas lentos o generacionales, que nos afectan en masa, no de forma individual. El proceso, que está en desarrollo, deberá quedar completado cuando Neptuno termine su tránsito por este signo en el año 2024.

Desde 2012, en esta línea, el pueblo de Israel tiene como objetivo prioritario recuperar las chispas perdidas. Y para ello, es preciso abrir el estudio de la kabalá al mundo entero y comenzar su difusión masiva.

La razón de haber mantenido ocultos estos secretos durante miles de años es muy sólida y tiene como objetivo evitar la destrucción del mundo. El potencial del Ser humano es tan amplio que, si realmente todos hubiéramos tenido nuestros plenos poderes desde el principio, hubiéramos podido provocar la destrucción del mundo con un mal uso de los mismos. De hecho, parece que así ocurrió en una primera creación que fue destruida por Dios, por irrecuperable.

Para evitar repetir errores, Dios hizo ciertos ajustes en el Arbol de la Vida que explica la kabalá y volvió a crear al ser humano – que no a la Tierra – desde el principio pero, en esta ocasión, prefirió que fuera recuperando sus poderes después del estudio de la kabalá y que este conocimiento permaneciera oculto para la generalidad hasta que, ya cercana la fecha en que la creación deba llegar a su completitud final, este saber deba ya ser enseñado a toda la humanidad y aplicado en la vida de todos para comenzar a experimentar su lado espiritual y su potencial infinito.

El poder de la mente humana es inmenso. Pero para poder experimentarlo en su total capacidad es preciso, antes, estudiar kabalá. El ser humano antes de descubrir la kabalá, está, simplemente, dormido. Es al comenzar a estudiar kabalá cuando abre las puertas al mundo invisible y empieza a ver el mundo real. Es, entonces, cuando el ser humano despierta a la realidad.